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Caleta
Tortel se va consolidando al instalarse la ECA en 1966
con poder de compra de estacones de ciprés y venta de
alimentos, creándose la comuna en 1974, construyendo
la Armada una escuela es 1978 y el MOP un aeródromo
en 1980, y dándose vida a la Municipalidad de Tortel
en 1981, con el Sgto. de la Armada, Oscar Quiroga como
primer Alcalde. Así, la población de 227 habitantes
en 1970, aumenta a 292 en 1982, los cuales van construyendo
refugios - viviendas en grupos a lo largo de la ensenada
de Caleta Tortel, uniéndose estos paulatinamente mediante
envaralados, puentes y escaleras, origen de las actuales
pasarelas. Por otra parte, en 1967 se crean los Parques
Naturales Guayaneco y Laguna San Rafael, y en 1974 se
crea la Reserva Forestal Río Pascua, áreas silvestres
protegidas que cubren sobre 80% de la superficie comunal.
En 1982 estas son reclasificadas por CONAF, manteniéndose
el P.N. Laguna San Rafael, nominado Reserva de la Biodiversidad
por UNESCO, y creándose el P.N. Bernardo O'Higgins,
el más extenso del país y que incluye al Campo de Hielo
Sur, más la Reserva Nacional Katalalixar. Los hechos
relevantes de los últimos 20 años, son la construcción
de nuevas instalaciones municipales, la plaza cubierta,
la biblioteca, la casa de la comunidad, el retén y viviendas
de Carabineros, la Radio MADIPRO y viviendas sociales
SERVIU (un atentado al patrimonio tortelino). Y luego,
la construcción de la nueva escuela y posta ubicadas
fuera del centro histórico, en el área de expansión
y con una inversión que supera los 800 millones de pesos.
Por otra parte, se instala la red definitiva de agua
potable, una pequeña central hidroeléctrica y red de
distribución domiciliaria, gratuita, mientras se une
el poblado y el aeródromo con alrededor de 6 kilómetros
de pasarelas de ciprés. Destaca la llegada de tres canales
de televisión abierta más aquella satelital. También
se construyen varios muelles y se subsidia el transporte
aéreo y la conexión hacia el Camino Longitudinal Austral,
con lo que se supera en gran medida el aislamiento.
En esos años surge, con apoyo estatal, la primera empresa
productiva de Tortel, un aserradero y elaboradora de
ciprés, que se instala en el sector del aeródromo. También
Tortel aparece en varias oportunidades en los medios
de comunicación nacionales, con lo que se difunden sus
peculiares virtudes e incentiva el turismo, surgiendo
dos hostales, otros alojamientos, un café-bar-salón
de baile y varios transporte en "chata" (lancha). En
1997 se fija el límite urbano de Caleta Tortel, el que
incluye cerca de 25 has. y permite medir una densidad
de 12 hab./ha. Un censo municipal arroja una población
de 370 hbts. En este año además se elabora el Plan de
Desarrollo Comunal 1997 - 2001. En 1999 se construyen
3 prototipos de unidades sanitarias secas, esperándose
que el MOP masifique el sistema para solucionar el acuciante
problema de los efluentes cloacales. También comienza
la construcción de un camino de 25 Km. desde su conexión
con el Longitudinal Austral a Caleta Tortel, con un
costo de 60 millones de pesos el kilómetro. Una solución
de menor costo e impacto evidentemente era mejorar los
medios de navegación por el río Baker, infraestructura
natural gratuita. A fines de este año se oficializa
el loteo de Tortel, lo que permitiría dar títulos de
dominio a los pobladores por parte del Ministerio de
Bienes Nacionales. Debido a los errores que contiene
ese instrumento, aún se está reformulando, mientras
la Escuela de Arquitectura de la Universidad de los
Lagos se encuentra confeccionando el Plan Regulador
Urbano de Tortel. Por nuestra parte, estamos interviniendo
en Tortel desde el 2000 a través del proyecto "Prevención
y Preparación Ambiental y Turística en Tortel, Región
de Aisén Reserva de Vida" ejecutado por CODESA y CODEFF
Aisén, con financiamiento del Fondo de las Américas.
Una de las acciones de dicho proyecto es una Encuesta
de Calidad de Vida, destinada a conocer los aspectos
positivos a mantener y aquellos negativos a resolver.
Entre los primeros, están la seguridad personal y colectiva,
la estética ambiental, las relaciones humanas e interpersonales,
la ausencia de plagas, la calidad del agua, la disponibilidad
de establecimiento, medios y oportunidades para la educación
y el trabajo adecuado a las aptitudes de las personas.
Entre aquellos negativos, se encuentran la calidad y
superficie de las viviendas, los efluentes cloacales,
la falta de juegos infantiles, el paternalismo municipal
y el no retorno de beneficios a la comunidad de la explotación
de recursos. De Tortel a La Moneda Desde 1984 a 1992,
mientras trabajé en el Dpto. de Desarrollo Urbano de
la Secretaría Regional Ministerial de Vivienda y Urbanismo
XI Región, teniendo claros los importantes valores patrimoniales
existentes en Caleta Tortel y en deuda con el cariño
recibido en mi estada allá, investigué las posibilidades
de valorar formalmente ese lugar, lo que evidentemente
le daría prestigio turístico y dignificaría a los tortelinos.
Descubrí dos caminos, aquel del Monumento Nacional y
el de la Zona Turística. Por desgracia, los intentos
de avanzar en el tema no fructificaron en SERNATUR,
por tratarse de la primera vez en que se aplicaría esa
posibilidad, sus funcionarios no tuvieron seguridad
en la materia. En tanto, un intento de encontrar apoyo
en el Ministro de la Vivienda y Urbanismo, de profesión
ingeniero, tuvo como respuesta expresa que no le interesan
los monumentos. Es claro que en esos años el tema aún
estaba inmaduro y, en lo personal, me faltaba experiencia
y apoyo, no obstante lo cual seguí insistiendo y encauzando
mis energías a otras tareas. Asimismo, he sido el más
fanático "embajador" de Tortel y toda vez que pude visité
el lugar. En 1997, el Arqto. Andrés Gutiérrez, también
ex alumno de la Universidad de Chile, llegó a Tortel
a través del Servicio País y, entre otras inquietudes,
revivió la posibilidad de declarar Zona Típica o Pintoresca
a Caleta Tortel, efectuando diversos contactos y avances
en el tema con el Consejo Municipal y el Arqto. Hernán
Montecinos, integrante del Consejo de Monumentos Nacionales.
Pero, este trabajo quedó trunco al irse el colega a
Alemania para realizar estudios de postgrado. En 1998,
por encargo de la Municipalidad de Tortel, se efectuaron
trabajos arqueológicos en la Isla de los Muertos, a
cargo de Francisco Mena, a raíz de lo cual surgió la
inquietud y propuesta de declarar ese lugar como Monumento
Histórico. En 1999, en una fortuita visita invernal
a Tortel y en una estada en el verano siguiente, sostuve
conversaciones con el Consejo Municipal y la Arqto.
María Paz Hargreaves, ex alumna de la P. Universidad
Católica de Chile, que estaría trabajando allí como
parte del programa Servicio País. Esto y una breve encuesta
nos llevó a plantear la necesidad y posibilidad de incluir
el tema en un proyecto a ser presentado al Fondo de
las Américas. Este proyecto de "Prevención y Preparación
Ambiental y Turística en Tortel", es actualmente ejecutado
por la Corporación para el Desarrollo de Aisén, CODESA
y la filial Coyhaique - Aisén del Comité Nacional pro
Defensa de la Fauna y Flora - CODEFF, y en él se contemplaba
la investigación para obtener un estándar especial para
Caleta Tortel e invitar a un miembro del Consejo de
Monumentos Nacionales para que con conocimiento de terreno
apreciara si nuestros esfuerzos tenían destino y como
debíamos encauzarlos. Gracias a la intervención de la
colega Evelyn Lagos, profesora de la Universidad de
Los Lagos, contactamos en Santiago a personeros del
Consejo de Monumentos Nacionales, quienes para nuestra
sorpresa, recibieron con mucho entusiasmo nuestra propuesta.
En enero de este año el Secretario Ejecutivo del C.M.N.,
Angel Cabeza y el Arqto. Christián Matzner, de la misma
institución, junto a otro colega de la Dirección de
Arquitectura, visitaron Caleta Tortel, la Isla de los
Muertos y Bajo Pisagua, quedando admirados del lugar
y ofreciendo la declaración de monumentos nacionales
en las categorías de Zona Típica e Histórica para el
Día del Patrimonio Cultural de Chile, a fines de mayo
del 2001. El Consejo Municipal de Tortel, estuvo de
acuerdo por unanimidad, resolviéndose que la Municipalidad
recogería firmas de apoyo a la iniciativa de la comunidad
y que la Arqto. Hargreaves y el suscrito, con apoyo
del colega Matzner, haríamos los informes técnicos respectivos,
en lo cual posteriormente también colaboró la Dirección
de Arquitectura mediante un convenio con la Municipalidad.
Este arduo proceso, que no estuvo exento de problemas,
culminó cuando a fines de abril del 2001, el Consejo
de Monumentos Nacionales aprobó la declaración mediante
decreto con algunos ajustes menores a los borradores
entregados en marzo, lo que evidentemente nos lleno
de alegría. Finalmente, el día 25 de mayo, en un acto
encabezado por el Presidente de la República y con la
participación de una delegación de Tortel y diversas
autoridades e invitados, la Ministro de Educación firmó
el decreto con el cual se hace realidad un sueño y aspiración
de muchos años. (4) Ahora queda por esperar la publicación
del decreto en el Diario Oficial y definir el instructivo
o normativas que regirán en la Zona Típica, trabajo
por efectuar en los próximos meses y en lo cual será
importante la participación de la comunidad. Por qué
Caleta Tortel y la Isla de los Muertos fueron declaradas
Monumentos Nacionales Un Monumento Nacional es un lugar
u "objeto" cuya conservación interesa a la historia
y esta protegido por la Ley 17.288, la cual es ejercida
por el Consejo de Monumentos Nacionales, integrado por
19 miembros de diversos ámbitos y presidido por el (o
la) Ministro de Educación. Un Monumento Histórico, como
es ahora la Isla de los Muertos, es un lugar que por
su calidad e interés histórico o artístico, o por su
antigüedad, es declarado como tal por decreto. Así,
este lugar queda bajo control y supervigilancia del
Consejo de Monumentos Nacionales y todo trabajo de conservación,
reparación o restauración estará sujeto a autorización
previa. Una Zona Típica o Pintoresca como lo es ahora
Caleta Tortel, se declara para mantener y proteger el
carácter ambiental y propio de ciertas poblaciones o
lugares, o determinadas zonas de ellos. La declaración
implica que este lugar queda bajo tuición del Consejo
de Monumentos Nacionales y las obras que en él se realicen
tendrán que atenerse a un instructivo de intervención,
para resguardar el estilo arquitectónico general y otros
aspectos de dicha zona. Por otra parte, la ejecución
de obras, programas y actividades a desarrollarse en
estos lugares protegidos queda sujeta a evaluación de
impacto ambiental (Ley 19300). El Monumento Histórico
Isla de los Muertos Tiene una superficie de 39 hectáreas
y contiene un cementerio de 1906, del cual subsisten
33 cruces de ciprés, siendo el sitio más antiguo con
construcciones occidentales conocidos de la región de
Aisén. Este osario es vestigio de una tragedia en la
primera ocupación del área por la Compañía Explotadora
del Baker y cuyas causas constituyen un misterio hasta
hoy. Además, esta Isla es una excelente muestra de las
especiales e interesantes condiciones naturales que
se dan en el delta del Baker.
Isla Muertos, P. Hartmann ©
La
Zona Típica o Pintoresca de Caleta Tortel Es un reconocimiento
a la exteriorización cultural maderera de los pobladores
de Tortel, cuyo principal exponente está constituido
por las pasarelas de ciprés de los pantanos y la inserción
de lo construido en armonía con la naturaleza, la que
de por sí también aporta un valor relevante. Estos valores
y exteriorizaciones constituyen algo muy escaso y en
vías a desaparecer en el mundo actual.
Fondo de la ensenada de CaletaTortel, congelada durante
el invierno de 1982, después de una semana de escarcha,
P.Hrtmann., 1982.©
CaletaTortel, P.Hartmann, 1982.©
Palabras finales
Ambos lugares son los primeros Monumentos Nacionales
de la región en sus respectivas categorías, y sin duda,
ello constituye un nuevo motivo de orgullo para sus
habitantes. Evidentemente también servirá para su revalorización
en beneficio del patrimonio y la identidad regional,
así como del turismo. La responsabilidad y desafío para
su conservación y su adecuada utilización en beneficio
de la comunidad de Tortel, requerirá aunar voluntades
y esfuerzos para superar algunos problemas existentes
y prevenir la llegada de un mayor número de turistas
e impactos que traerá consigo la próxima llegada del
camino al poblado. Se produce, finalmente, una excelente
oportunidad de realizar inversiones a partir de la recientemente
modificada Ley 19.721 sobre donaciones con fines culturales,
en lo que atañe a los espacios y bienes públicos. Nota
de la Redacción, Revista de Urbanismo\
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