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De
Tortel a La Moneda, un largo camino
Peter Hartmann S.
Resumen
Se presenta una síntesis de la historia de Tortel, situada
en la XI Región de Chile, y una breve crónica del proceso
vivido entre 1982 y 2001, para efectos de lograr la
declaración de Monumentos Nacionales a Caleta Tortel
y la Isla de los Muertos.
Abstract
A synthesis of the history of Tortel, a human settlement
in the 11th Region of the fae South of Chile, is presented,
with a brief chronicle of the process experienced between
1982 and 2001 which culminated in the declaration of
Caleta Tortel and the Isla de los Muertos as National
Monuments.
La reciente declaración como Monumentos Nacionales de
Caleta Tortel y la Isla de los Muertos tiene una larga
historia que comienza para mí en 1982, cuando realicé
mi práctica profesional en la Comuna de Tortel - recién
creada- con el objetivo de cumplir la fase final de
mi proceso de titulación como Arquitecto en la Universidad
de Chile. (1)
El área de estudio, situada en la XI Región de Chile,
Aisén, me enfrentó entonces a la necesidad de aplicar
todos los conocimientos adquiridos no sólo en la Facultad
de Arquitectura y Urbanismo, sino también en mis prácticas
de montaña, pues las condiciones en que el trabajo se
desarrolló, exigió capacidad de sobrevivencia en condiciones
extremas.
En lo profesional, se trataba de realizar una proposición
integral que abarcara desde la planificación microregional,
hasta el diseño urbano y arquitectónico de un nuevo
poblado que debería cumplir un rol fundamental para
la integración del área de estudio a su región y al
país. (2)
En esa ocasión, realicé el primer levantamiento que
tuvo Caleta Tortel e intenté develar el misterio de
la Isla de los Muertos entrevistando al pionero y fundador
de Cta. Tortel, Don Reynaldo Sandoval. En el informe
de práctica profesional, en dos volúmenes, manifesté
mis críticas a la gestión del desarrollo observada en
sitio, inclusive la pretensión de trasladar Caleta Tortel
en base de diversas falsedades. Con respecto a "Puerto
Yungay", el análisis de lo existente al momento de mi
llegada me permitió señalar que se había obrado en forma
muy poco responsable. Afirmé entonces, y reitero hoy,
que no se puede proyectar a partir de supuestos que
simplifican extremadamente la realidad, de visitas de
unas pocas horas a terreno, de antecedentes mal elaborados
o errados.
Al terminar el trabajo en sitio en 1982, abandoné uno
de los lugares más excepcionales, hermosos y aislados
de Chile. Era entonces pleno invierno, hacía 20ºC, y
allí estaba todo por hacer, con grandes problemas por
resolver. Esto me motivó a residir y ejercer mi profesión
en Coyhaique desde 1984 a la fecha.
Breve reseña histórica de Tortel (3)
La comuna de Tortel es la más septentrional de la Región
de Aisén y tiene una superficie de 20.390 Km2. Su estratégica
ubicación es entre los campos de hielos Norte y Sur
(unos 4.000 Km2 de glaciares comunales) y en ella desemboca
el río más caudaloso de Chile, el Baker, y se encuentra
el famoso Golfo de Penas. Su loca geografía se divide
en una zona archipielágica con infinitud de islas, canales
y estuarios, y otra, de escarpadas cordilleras coronadas
por glaciares, cortadas por estrechos valles.

Río Baker, P. Hartmann ©
Río Baker, P. Hartmann ©
Esta zona fue recorrida desde tiempos prehistóricos
por los nómades canoeros Kawesqar, hoy prácticamente
extinguidos. El primer blanco en avistar este territorio
sería Hernando de Magallanes en 1520, nominándolo "Tierras
de Diciembre". En los siglos XVI y XVII se suceden 12
expediciones españolas en busca de la "Ciudad de los
Césares" e intentando evitar una ocupación inglesa,
de hecho el naufragio de la fragata Wager en 1741, relatado
por John Byron, constituye el primer "bestseller" del
litoral de Aisén.
Basado en las descripciones de P. Sarmiento de Gamboa
(1579), B. Díaz Gallardo y A. de la Vea (1675-76) y
el jesuita J. García Alsué, quién sería el primero en
llegar al actual canal Baker, (que nomina "Mesier" y
que ocupa la "Nación Calén"), Juan de la Cruz Cano i
Olmedilla confecciona en 1775 el primer mapa del área
en la cual desemboca el "río de los Cau Caos Bravos"
como desaguadero del "Lago Chelenco" (hoy Río Baker
y Lago General Carrera - Buenos Aires).
En 1798 se entrega el dominio del "Potrero de los Rabudos",
entre los 43º y 48º Sur, a Juan Levien en pago de sus
servicios al Capitán Moraleda, lo cual no se hizo afectivo.
Entre 1826 a 1830 la Expedición Hidrográfica de King
y Stokes levanta parte del área y bautiza en honor a
su Almirante las Islas Baker, ubicadas a la entrada
de un canal que se insinúa.
El primer reconocimiento chileno del área ocurrió en
1888 cuando el Cdte. Adolfo Rodríguez, de la Armada
chilena, a bordo del escampavía "Toro", explora el fiordo
Calen o Baker y descubre los ríos Bravo y Pascua. En
base de esta información el Gobierno de Chile otorga
la primera concesión de 300.000 has. de tierras fiscales
en el Baker a Julio Vicuña Subercaseaux, la que nunca
se llevó a cabo, caducando.
En 1897 una expedición argentina, a bordo del "Azopardo"
y "Golondrina", dirigida por el perito Francisco P.
Moreno, reconoce el canal Baker y la desembocadura del
río (Baker) que bautizan "Las Heras", toponimio que
subsiste en el cerro ubicado al norte de su desembocadura.
Al año siguiente, por encargo del perito de límites
chileno Barros Arana, el geógrafo alemán Hans Steffen
explora cuidadosamente el área, "descubriendo" el capitán
Rodríguez el río Baker. Posteriormente en 1901-02 el
Cdte. Francisco Nef levanta el Seno Baker y canales
adyacentes, mientras Ricardo Michell reconoce el valle
del Baker, Bravo y Pascua para la Comisión de Límites,
siendo visitada la zona por el árbitro Sir Thomas Holdrich,
en 1902.
En 1901 se otorgó concesión a Juan Tornero y otros,
para introducir 1.000 familias de colonos europeos entre
los 42º y 52º, lo cual se reformuló al constituirse
en 1903 la Sociedad Nacional de Ganadería y Colonización,
más tarde llamada Compañía Explotadora del Baker, con
la participación de Mauricio Braun H. y otros poderosos
empresarios de Punta Arenas. Esta compañía sería la
primera en ocupar el área con instalaciones en Puerto
Bajo Pisagua, ubicado en el costado Norte de la desembocadura
del Baker, y casas, puestos y sendas río arriba. En
1907 instala además un aserradero y muelle en lo que
hoy es el Rincón de Caleta Tortel.
En 1906 ocurre la muerte de 120 trabajadores chilotes,
según la versión oficial a causa de una epidemia de
escorbuto (existiendo otras versiones), vestigio de
lo cual subsiste hasta hoy en el cementerio de la "Isla
de los Muertos". Este hecho y otras causas llevan a
la paralización de los trabajos e inversiones y a la
quiebra de la compañía en 1908, caducándose la concesión
en 1911.
En 1914 se remata la concesión del área a Julio Vicuña
Subercaseaux, quien transfiere sus derechos a la Sociedad
Colectiva de Estancias, posadas de Hobbs y Cía., lo
cual se acepta por el gobierno en 1916. Nuevamente aparece
como socio de esta Compañía, M. Braun junto a Francisco
Campos y otros. La administración la efectúa el socio
Lucas Bridges y nuevamente se utiliza como puerto Bajo
Pisagua, cuyas instalaciones, son quemadas en 1932.
En esas décadas comienzan a ocupar el área los primeros
colonos ilegales y, a causa de eso, llegan los primeros
policías remunerados por la compañía. En definitiva
se ajusta en 1927 la concesión, entregando territorio
a los ocupantes.
Entre 1940 y 1944 se quema gran parte del territorio,
un desastre ecológico de graves consecuencias. Según
el censo de 1943, el Bajo Baker estaba virtualmente
deshabitado.
En 1954, por solicitud de los colonos - pobladores,
la Armada les comienza a asistir, creando en 1955 el
Puesto de Vigías y Señales de Caleta Tortel. El radio
telegrafista y enfermero Marcos Cancino y su esposa
quedan a cargo de la base, mientras los pobladores encabezados
por Don Reynaldo Sandoval C. construyen el "Galpón Rosado"
y Alejandro Mansilla construye su casa con madera del
muelle de la primera compañía, siendo el primer poblador
de Caleta Tortel.
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